martes, 21 de marzo de 2017

Día Mundial de la Poesía: popularización, UNESCO y algo de Aresti.

Hoy, 21 de marzo, se celebra el Día Mundial de la Poesía, declarado como tal por la Conferencia General de la UNESCO en 1999.

En nuestro ámbito la poesía disfruta de un momento de popularidad que a mí me gusta. Creo que en ningún momento ha habido tanto libro de poesía en la librerías españolas -al menos desde que yo tengo memoria de visitarlas, digamos mediados de los 80- . Además abunda la edición de poesía reciente y joven, en muchos casos de la mano de editoriales nuevas, pequeñas y aventureras.

Tal vez haya puristas que me replicarán que la mayor parte de esa poesía popular que se vende ahora no es de una calidad comparable a la de otros tiempos o no tiene un mínimo de exigencia o dificultad. Bueno, aún así me gusta, me gusta por que creo que hoy se lee más poesía que hace unos años y creo que esa poesía "facilona" tiene valor por sí mismo, pero además lo tiene como puerta de entrada a la buena poesía y a los libros en general, al aprecio a la ediciones y al libro como objeto, que todo cuenta. Que en el año 2017 haya editoriales jóvenes que, cuando menos, cubran gastos y se puedan sostener editando poesía actual me parece un maravilloso milagro digno de celebrar hoy.

Yo hace unos meses, por ejemplo, me llevé la sorpresa de toparme con un libro de una joven cantante española (Mujer océano, Vanesa Martín), de la que -por puro prejuicio high culture- no esperaba gran cosa a parte de su condición de producto comercial en editorial comercial, y resulta que encontré en él poemas emotivos, sinceros, limpios y hasta elegantes e inteligentes que me gustaron mucho. ¡Cada vez me gusta más contrariar a mis prejuicios, desconcertarlos y desenmascararlos! Así que bienvenida sea la popularización de la poesía. (Y es que el Día de la Poesía no es sólo para jugar sobre seguro recordando a los grandes clásicos, sino para arriesgarse con recomendaciones más insospechadas).

Dice la Directora General de la UNESCO, Irina Bokova, con motivo de su mensaje para este día que 
"Compuesta de palabras, coloreada con imágenes, tañida con la métrica perfecta, la poesía tiene un poder singular. El poder de arrancarnos de la vida cotidiana y recordarnos la belleza que nos rodea y la resiliencia del espíritu humano que compartimos. 
"La poesía es una ventana a la diversidad excepcional de la humanidad. (...) La poesía es tan antigua como el lenguaje, y en los períodos turbulentos es más necesaria que nunca, como fuente de esperanza, como manera de compartir lo que significa vivir en este mundo. 
"(...) La poesía es única por su capacidad de hablar a través del tiempo, el espacio y la cultura, de llegar directamente a los corazones de las personas de todo el mundo. Es un manantial de diálogo y entendimiento y ha sido siempre una fuerza para desafiar a la injusticia y promover la libertad (y tiene)  la capacidad extraordinaria de expresar resistencia y rebelión, protesta y esperanza. 
"La poesía no es un lujo. La poesía es una parte esencial de quiénes somos en cuanto que mujeres y hombres que vivimos juntos en el presente, nos valemos del patrimonio de las generaciones pasadas y somos custodios del mundo para nuestros hijos y nietos. Hoy, al celebrar la poesía, celebramos también nuestra capacidad de unirnos en un espíritu de solidaridad..."
Este día puede servir también para recordar a los grandes y hoy tengo un pretexto añadido para hacerlo. Y es que la semana pasada mi ex-alumno Manuel Aresti, sobrino del gran poeta bilbaino, Gabriel Aresti, me regaló la edición crítica de Harri eta Herri editada por Euskaltzaindia con motivo del 50 aniversario de la edición en Zarautz en 1964 de este poemario que tanto impactó en la literatura vasca.

Argazkia: Zenbat Gara Elkartea
Yo tenía ese libro en una vieja edición bilingüe editada por Cátedra, ajado ya y subrayado a lápiz en mis tiempos de estudiante, y estoy disfrutando mucho de releerlo ahora, tantos años después, en esta preciosa edición de lujo de dos volúmenes: el primero con los poemas en una cuidadísima edición bilingüe y el segundo una recopilación de artículos y estudios sobre la obra y el autor donde están además de los académicos y críticos más señalados, autores de la talla de Bernardo Atxaga, Anjel Lertxundi, Arantxa Urretabizkaia, Harkaitz Cano, Unai Elorriaga, Kirmen Uribe o Toti Martínez de Lezea. ¡Un verdadero lujo! Eskerrik asko, Manuel estimatua!

Y hoy, Día Mundial de la Poesía, es buen día para colgar un poema de Aresti (de la obra y la edición que os he comentado):


miércoles, 15 de marzo de 2017

Red Adulto Mayor Perú

Ayer comentábamos sobre un artículo que he escrito sobre envejecimiento, esperanza de vida y Derechos Humanos. A pesar de tratar un tema universal y de que se citaba la entrada en vigor de la Convención Interamericana sobre la Protección de los Derechos Humanos de las Personas Mayores, lo cierto es que por ciertos comentarios y referencias -y quizá por su tono- estaba pensado para ser leído en el ámbito vasco en que se editan los medios que lo publicaron (DEIA en Bizkaia y Noticias de Gipuzkoa en su territorio).


Por eso me hace especial ilusión que el artículo haya sido difundido y retuiteado con cierto entusiasmo (hasta 4 veces) por la red Adulto Mayor de Perú. Si a ellos les ha parecido de cierto interés, ¡doy por bueno el trabajo de escribirlo!



 ¡Muchas gracias Red Adulto Mayor Perú!

martes, 14 de marzo de 2017

Esperanza de vida y Derechos Humanos

Este fin de semana he publicado en DEIA y en Noticias de Gipuzkoa un artículo sobre envejecimiento en nuestras sociedades, esperanza de vida y Derechos Humanos. Haciendo click en la imagen enlazas directamente con el texto publicado, pero aquí abajo te adjunto el mismo artículo en una versión algo más larga, con algunas referencias a los textos originales referidos, enlaces de interés y algunas citas adicionales impropias de un artículo periodístico pero que pueden resultar útiles para quien quiera informarse más sobre estos temas.



ESPERANZA DE VIDA Y EL PORQUERO DE AGAMENÓN

El progresivo envejecimiento de nuestras sociedades occidentales, especialmente europeas, y muy destacadamente la vasca, ocupa de tanto en tanto nuestras conversaciones.

Se suele centrar la cuestión o bien en el problema de las pensiones futuras (que confiamos paguen los mismos que deben pagar la deuda pública, muy solidario todo con nuestros hijos) o bien en la necesidad de inmigración, profundizando en ese dilema esquizofrénico que tenemos con ese asunto: entre necesitarlo y no quererlo, entre crear las condiciones que lo hacen inevitable y al tiempo rechazarlo.

En otras ocasiones nos centramos en las nuevas posibilidades laborales, empresariales e incluso tecnológicas que este cambio en la pirámide poblacional crea: nuevos servicios, nuevos empleos (que alguien pagará, se entiende) o nuevas aplicaciones inteligentes.

Pero rara vez se toman medidas a largo plazo, quizá por que se teme que hablar de natalidad o familia suene a pasado o conservador, cuando debería ser todo lo contrario: se me ocurren pocas cuestiones tan de futuro y con tantas posibilidades de enfoque progresista, desde la conciliación y la igualdad hasta los derechos o el envejecimiento no sólo activo, sino creativo y enriquecedor para todos.

La revista científica The Lancet, probablemente la revista médica más influyente del mundo, acaba de publicar un estudio sobre el aumento de la esperanza de vida en el mundo de aquí al 2030.

El artículo compara 21 modelos de proyección para hacer una estimación en 35 países.

"We developed an ensemble of 21 forecasting models, all of which probabilistically contributed towards the final projections. We applied this approach to project age-specific mortality to 2030 in 35 industrialised countries with high-quality vital statistics data. "

Se prevé con una alta probabilidad que la esperanza de vida media aumente notablemente. Es posible que la máxima esperanza de vida se dé entre las mujeres coreanas (del Sur, obviamente), que podría llegar hasta los 90 años. Tras ellas vendrían las mujeres de Francia, España y Japón. Entre los hombres la mayor esperanza de vida se dará probablemente en Corea del Sur, Australia y Suiza, donde seguramente pasarán de los 80 o incluso los 85.
"Life expectancy is projected to increase in all 35 countries with a probability of at least 65% for women and 85% for men. There is a 90% probability that life expectancy at birth among South Korean women in 2030 will be higher than 86·7 years, the same as the highest worldwide life expectancy in 2012, and a 57% probability that it will be higher than 90 years. Projected female life expectancy in South Korea is followed by those in France, Spain, and Japan. There is a greater than 95% probability that life expectancy at birth among men in South Korea, Australia, and Switzerland will surpass 80 years in 2030, and a greater than 27% probability that it will surpass 85 years."

Los países en que menos aumentará la esperanza de vida de entre esos 35 estudiados están encabezados por Estados Unidos. De forma no sorprendente, el artículo nos señala que la equidad y los servicios públicos de calidad afectan positivamente a la esperanza de vida.
"Of the countries studied, the USA, Japan, Sweden, Greece, Macedonia, and Serbia have some of the lowest projected life expectancy gains for both men and women. The female life expectancy advantage over men is likely to shrink by 2030 in every country except Mexico, where female life expectancy is predicted to increase more than male life expectancy, and in Chile, France, and Greece where the two sexes will see similar gains. More than half of the projected gains in life expectancy at birth in women will be due to enhanced longevity above age 65 years.
"There is more than a 50% probability that by 2030, national female life expectancy will break the 90 year barrier, a level that was deemed unattainable by some at the turn of the 21st century. Our projections show continued increases in longevity, and the need for careful planning for health and social services and pensions."
De acuerdo con la tablas publicadas en este estudio, en España también aumenta la esperanza de vida. Desde una esperanza en el año 2010 de 84,83 para las mujeres y 78,66 para los hombres, pasamos a 88,07 y 83,47 respectivamente en 2030.

En este contexto, este mismo año 2017 acaba de entrar en vigor, tras las ratificaciones de Costa Rica y Uruguay, la Convención Interamericana sobre la Protección de los Derechos Humanos de las Personas Mayores, cuyo objeto es “promover, proteger y asegurar el reconocimiento y el pleno goce y ejercicio, en condiciones de igualdad, de todos los derechos humanos y libertades fundamentales de la persona mayor, a fin de contribuir a su plena inclusión, integración y participación en la sociedad” (art. 1).


Hasta donde yo sé, se trata del primer tratado internacional centrado en los Derecho Humanos de las personas mayores.

Siguiendo a Sandra Henchían Navarro (autora que por cierto ha escrito también sobre mujeres y conocimientos indígena) en su muy oportuno artículo ("Un paso adelante para los derechos humanos. La protección de las personas mayores en las Américas") publicado en el muy interesante

Anuario de Derechos Humanos de la Universidad de Chile, (No. 12 -2016: 225-236), podemos decir que
"Para efectos de este artículo, los contenidos de la Convención Interamericana sobre la protección de los derechos de las personas mayores se dividirán en tres categorías: derechos emergentes, derechos vigentes y derechos extendidos.
"Los derechos emergentes son reivindicaciones de nuevos derechos o de derechos par- cialmente recogidos en la normativa internacional y nacional vigente.
"Los derechos vigentes son aquellos ya contemplados en las normas internacionales, pero que requieren cambios para adaptarlos a las necesidades específicas de un colectivo, ya sea por medio de nuevas interpretaciones o ampliación de contenidos.
"Los derechos extendidos están dirigidos específicamente para colectivos que no han disfrutado de ellos por omisión o discriminación."
A efectos de esta Convención “persona mayor” es “aquella de 60 años o más, salvo que la ley interna determine una edad base menor o mayor, siempre que esta no sea superior a los 65 años” (art. 2).

Mientras tanto ha aparecido el inefable Aznar para decirnos que conviene retrasar la jubilación, quizá hasta los 70 años, para mantener el sistema. Lógicamente las redes sociales han saltado a la yugular del irritante mensajero recordando sus privilegiadas condiciones, lo cual no deja de ser un recurso falaz a la argumentación ad hominem (que el sujeto lo merezca no mejora la calidad del argumento). Machado, en boca del maestro Juan de Mairena, dijo algo sobre la verdad, Agamenón y su porquero. Viene al caso, pero no me queda ya espacio para citarlo. Apelo a la memoria de mis lectores… o a su buscador.

martes, 7 de marzo de 2017

Reconocimiento de Derechos Humanos a la Divulgación Científica

La Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF) rendirá homenaje, según informa en una nota hecha pública ayer, al Doctor René Raúl Drucker Colín, "por su impulso al desarrollo y divulgación de la ciencia en México, por los resultados de sus investigaciones, así como por su compromiso social para brindar soluciones ante los problemas que aquejan a la Ciudad de México y al resto del país." 



La trayectoria del Dr. René Raúl Drucker Colín como científico, docente y divulgador de la ciencia, así como gestor de políticas científicas públicas, es admirable y ya había sido reconocida, entre otros por la UNESCO a través de su premio Kalinga para la Divulgación de la Ciencia (que a lo largo de su historia a reconocido a científicos y divulgadores de la talla de Louis de Broglie, Julian Huxley, Bertrand Russel, Konrad Lorenz, Margaret Mead, David F. Attenborough o Yves Coppens).

Lo normal sería unirme aquí a este reconocimiento y felicitar al Dr. Drucker, pero ¿saben qué? prefiero invertir el proyector y felicitar a la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF) por su acierto a la hora de unir Ciencia y Derechos Humanos, por reconocer la importancia de la Ciencia para el disfrute de los Derechos Humanos e incluso por su visión al ver la divulgación científica como uno de los contenidos de los Derechos Humanos (porque sí, la divulgación científica de calidad de un contenido de los Derechos Humanos, del Derecho a la Ciencia, en concreto, artículo 27 de la declaración Universal de los Derechos Humanos y el artículo 15 del Pacto Internacional de los Derechos Económicos, Sociales y Culturales).

Así que... ¡un premio de Derechos Humanos a una labor de divulgación científica tiene todo el sentido!

Pero, pero... aguarde un momento... me dirá alguno... ¿qué es eso de un Derecho a la Ciencia?, ¿existe tal cosa como un Derecho a la Ciencia en el Derecho Internacional? yo escribí un artículo titulado precisamente así: Is There Such a Thing as a Human Right to Science in International Law? que publicó el año pasado la European Society of international Law en una separata.


De todas formas les copio los dos artículos citados arriba: 

DUDH Art. 27 "Toda persona tiene derecho a (...) participar en el progreso científico y en los beneficios que de él resulten."
PIDESC Art. 15  "Los Estados Partes en el presente Pacto reconocen el derecho de toda persona a (...)  gozar de los beneficios del progreso científico y de sus aplicaciones; (...) entre las medidas que los Estados Partes en el presente Pacto deberán adoptar para asegurar el pleno ejercicio de este derecho, figurarán las necesarias para la conservación, el desarrollo y la difusión de la ciencia y de la cultura (...) los Estados Partes en el presente Pacto se comprometen a respetar la indispensable libertad para la investigación científica y para la actividad creadora (...) los Estados Partes en el presente Pacto reconocen los beneficios que derivan del fomento y desarrollo de la cooperación y de las relaciones internacionales en cuestiones científicas y culturales." 

Para desarrollar este artículo 15, que obliga a los 165 estados parte del PIDESC, es que el Comité DESC de la ONU ha iniciado trabajos para la aprobación de un Comentario General sobre este derecho del que tengo el honor de ser relator. Como comentaba en una entrada anterior ya estamos en marcha, a velocidad de crucero, y espero que para el año que viene podamos aprobarla.

jueves, 23 de febrero de 2017

Mi día de la lengua materna

Esta semana se ha celebrado el día internacional de la lengua materna.
Por una parte quiero remitirles directamente al mensaje de la Directora General de la UNESCO, Irina Bokova. Pensaba citarles alguna frase, pero me ha parecido tan acertado el mensaje que prefiero incluirlo aquí en su integridad, especialmente cuando es bastante breve:


Mensaje de la Directora General de la UNESCO, Irina Bokova,

con motivo del Día Internacional de la Lengua Materna

21 de febrero de 2017


"Con motivo del Día Internacional de la Lengua Materna, la UNESCO reafirma su compromiso total con la diversidad lingüística y el plurilingüismo. Las lenguas reflejan lo que somos y estructuran nuestros pensamientos e identidades. No puede haber un diálogo genuino, ni una cooperación internacional eficaz, sin el respeto de la diversidad lingüística, que abre paso a la comprensión verdadera de cada cultura. El acceso a la diversidad de las lenguas puede estimular la curiosidad y la comprensión mutua de los pueblos. Por esta razón, el aprendizaje de las lenguas es a la vez una promesa de paz, de innovación y de creatividad.

"El Día Internacional de la Lengua Materna, dedicado este año a la educación plurilingüe, es también una oportunidad para movilizarse en favor de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, y especialmente del objetivo 4, relativo a una educación inclusiva y equitativa de calidad y a oportunidades de aprendizaje a lo largo de toda la vida para todos. La educación y la información en la lengua materna son esenciales para mejorar el aprendizaje y fomentar la confianza y la autoestima, que son algunos de los principales motores del desarrollo.

"Los seres humanos somos seres de lenguaje. Las culturas, las ideas, los sentimientos e incluso las aspiraciones a un mundo mejor se presentan siempre ante nosotros en una lengua precisa, con determinadas palabras. Dichas lenguas conllevan valores y visiones del mundo que enriquecen a la humanidad. El hecho de valorizarlas permite ampliar la variedad de futuros posibles y fortalecer la energía necesaria para lograrlos. Con motivo de este Día, hago un llamamiento para que el potencial de la educación plurilingüe se reconozca en el mundo entero, en los sistemas educativos y administrativos, en las expresiones culturales y en los medios de comunicación, en el ciberespacio y en los intercambios comerciales. Cuanto más sepamos valorizar las lenguas, más herramientas tendremos para construir un futuro digno para todos."Irina Bokova

Es una carta que me gustaría enviar a bastante gente. La propia Bokova, viviendo en París, podría remitirlo directamente a los miembros de la Asamblea Nacional francesa, al Palacio del Elíseo y a los miembros del Conseil Constitutionel, que tienen algunos problemas con las lenguas propias que se hablan en Francia en adición al francés.

Tengo otro consejo para la Directora General. Este mensaje ha sido publicado en las 6 lenguas oficiales de la ONU (francés, inglés, español, chino, árabe y ruso). Siendo un mensaje breve, seguro que moviendo un poco las delegaciones existentes en el propio edificio de la UNESCO, habría podido encontrar colaboración para traducirlo en una centena de lenguas adicionales en unos pocos días. Habría sido una buena señal de que el plurilingüismo existe de verdad y cuenta. Obviamente entiendo los límites del uso de más de 2 ó 3 lenguas en el día a día de un Organismo Internacional, pero un mensaje breve al año, en el día de la lengua materna, debería ser una excepción y mostrar en la forma el fondo del mensaje.


A mí me ha tocado pasar ese día de la Lengua Materna en el Palais des Nations, la sede de las Naciones Unidas en Ginebra. Había información en los pasillos sobre un evento que parecía interesante sobre "The Power of Languages in Diplomacy" (pero no pude asistir por coincidir con la sesión de nuestro comité), e información en banners o banderolas sobre las lenguas en la ONU. Había un dato que me ha llamado la atención: en la biblioteca de la ONU en Ginebra se pueden encontrar libros en 132 lenguas.


Me he acercado a la biblioteca a preguntar a mi amiga Rachel, fantástica bibliotecaria encargada de la sección jurídica, si el euskera estaba entre esas 132 lenguas. Me ha sacado tan amable y profesional  como siempre el listado de las publicaciones de la sección jurídica y efectivamente había 8 libros en euskera, entre ellos varios editados por el Instituto Pedro Arrupe de la Universidad de Deusto.


Mi día de la lengua materna terminó con una clase online para el Washington College of Law, con alumnos de 6 nacionalidades distintas. Empecé la clase saludando en euskera y a continuación invité a quien hablara alguna lengua distinta al español o inglés hacer lo propio. Fue mi manera de difundir el mensaje de este día: mi granito de arena.

lunes, 20 de febrero de 2017

Notas muy personales de una sesión importante

Hoy ha sido un día muy importante para mí.

Hemos comenzado la primera sesión correspondiente a este año del Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales. Nos tocaba renovar los cargos internos, que son bienales. Yo he sido vicepresidente los dos últimos años (2015-2016) y hoy por lo tanto dejo de serlo. Ha sido un honor y una oportunidad privilegiada de aprender y aportar. Creo que he aprovechado razonablemente bien esa oportunidad. Paso a ser miembro raso.

Esta mañana me ha tocado el honor de presentar, en nombre del grupo regional de Europa Occidental, ante el plenario la candidatura de mi colega y amiga, la portuguesa Maria Virginia Bras Gomes, a la presidencia del Comité. Ha sido fácil hacer una laudatio potente y sentida, puesto que todo lo bueno que he dicho (y ha sido mucho) era verdad: una colega experimentada, capaz, profunda conocedora de nuestro pacto y nuestra institución, innovadora, gran diplomática, elocuente, empática, generosa, buena colega que busca (¡y encuentra!) siempre el acuerdo sobre la polémica, abierta a la sociedad civil... El plenario ha aprobado la propuesta por aclamación. Tenemos una gran presidenta.


Por la tarde me tocaba presentar el primer borrador (DRAFT 1) de la Observación General sobre Ciencia y Derechos Humanos, de la que soy relator.

Tras 3 horas de muy profundo, intenso y participativo debate (¡han tomado la palabra 14 miembros!) hemos aprobado el texto propuesto (con mejoras y comentarios, obviamente, para eso se debate, pero respaldando la orientación general propuesta). No puedo adjuntar aquí el texto, dado que todavía es confidencial, pero a partir de este momento ya podremos hablar más en detalle de este asunto, dado que en junio debo presentar el segundo borrador (DRAFT 2) que se empezará a debatir -una vez probadas las ideas de fondo hoy- a modo de comité de redacción onusiano, párrafo por párrafo. Este proceso nos puede llevar varias sesiones, quizá hasta mediado finales del año que viene. Pero dejadme decir que estoy muy contento y orgulloso de este gran paso que hemos dado el día de hoy.

Tengo mucha gente a la que agradecer su ayuda en este proceso, pero quiero aquí destacar a Eoin McGir, jurista, Barrister at Law y profesor de la Universidad de Deusto, con quien he construido, mano a mano, la última versión del DRAFT 1 durante las últimas semanas.








Trum al teléfono: sobre lenguas y política

Aprovecho la llama de Trump a Rajoy para reflexionar hoy en DEIA sobre lenguas, relaciones internacionales plurilingüismo, política y educación en el País Vasco.  Es un poco totum revolutum que pretende enfocar el asunto con un poco de humor, sin mayores pretensiones, pero a lo mejor encuentras alguna idea que te pueda interesar.




 TRUMP AL TELÉFONO: LENGUAS Y POLÍTICA
La entrevista telefónica de hace unos días entre Mariano Rajoy y Donald Trump ha dado para mucha chanza. Especialmente, como es habitual, se han ridiculizado las limitaciones del presidente español con el inglés. Un medio norteamericano se ha referido a su “notorious trouble with the English language” y no pocos comentaristas españoles le han reído la impertinencia. 
Yo, por supuesto, creo que un presidente de nuestro tiempo, responsable máximo de la política exterior, de las relaciones con el resto de líderes mundiales y de las negociaciones comunitarias, debería manejarse con un mínimo de solvencia en la lengua franca de nuestro tiempo o, al menos, en ese sucedáneo internacional que nos sirve a los no nativos para comunicarnos en los organismos internacionales. Pero de ahí a reírle la gracia a ese periódico norteamericano y su superioridad lingüística hay un trecho, puesto que si hablaban por medio de traductor también se debía al “notorious trouble” de Trump con la lengua española. 
No es lo mismo, se me dirá. No, no lo es, pero aún así merece una reflexión. No lo digo porque el español sea también una lengua oficial de las Naciones Unidas (y la principal en los organismos regionales americanos a los que Estados Unidos pertenece), sino porque es la lengua que habla un 13% de la población de su país, cuarenta millones de personas. 
Trump no sólo no entiende español, sino que durante la campaña afeó a un oponente que lo hablara, como si esto fuera un demérito o una vergüenza que ocultar. El problema no es que no hable español sino que tiene un “notorious trouble” con cualquier otra lengua y con cualquier otra cultura que no sea la suya. 
Si ninguno de los dos hablaba la lengua materna de quien estaba al otro lado de la línea, podían haber buscado una lengua mediadora; el francés, por ejemplo. Rajoy, al parecer, chapurrea algo de francés; Trump, sin embargo, no ha tenido el más mínimo interés por mejorar sus competencias lingüísticas en toda su vida. 
Si hablaron con intérprete la culpa es, cuando menos, repartida. Bien pensado tampoco está mal. Yo, de hecho, recomendaría a todos los mandatarios internacionales hablar con Trump por medio de traductor, salvo que tengan un doctorado en filología inglesa por Oxford. De un hombre tan acostumbrado a abusar de su posición de poder se debe esperar que aproveche deslealmente cualquier ventaja que se le dé; y hablar tu lengua materna definitivamente lo es. De Angela Merkel se dice que pudiendo hablar inglés (además de alemán y ruso) no gusta de hacerlo en sus reuniones y negociaciones internacionales precisamente para evitar esa inferioridad dialéctica. 
La Unesco defiende el “uso de al menos tres lenguas en el ámbito escolar: la materna, una regional o nacional y una internacional”. Nos toca subrayar el “al menos”: nuestro país, desde Enkarterri a Atharratze, desde Laguardia hasta Uztaritze, es trilingüe
Regreso de unos días de trabajo en la Organización Mundial de la Salud (OMS) en Ginebra, donde se elige ahora a su nuevo director general, y consulto en la web el currículum de los tres candidatos finalistas fijándome en la sección de competencias lingüísticas, en el cuadro dedicado a su dominio de las lenguas oficiales de la ONU, aquellas en las que en teoría podrían trabajar cada candidato y su equipo (inglés, francés, español, árabe, ruso y chino). El primer candidato es británico y dice poder hablar algo de francés y leerlo, pero no escribirlo (en total, cinco puntos sobre un máximo de 9). El segundo candidato es etíope eritreo educado también en Gran Bretaña y además del inglés habla, como lenguas maternas, el amhárico y el tigrigna. La tercera candidata es paquistaní, educada de nuevo en Gran Bretaña, y además del inglés habla como materna el urdú y parece que además se defiende en persa, punjabi y pastún. 
Se pueden sacar varias conclusiones: Primero, que el plurilingüismo es una realidad muy natural en muchas regiones de África y Asia. La directora General de la Unesco dice que “hoy en día la norma mundial es el empleo de tres lenguas como mínimo, a saber: una lengua local, una lengua de gran comunicación y una lengua internacional para comunicarse tanto en el plano local como en el mundial”. 
Segundo, que sea quien sea el próximo director general de la OMS, sólo podrá trabajar con su equipo en inglés. A nadie se le habría ocurrido presentar a un candidato que hablara dos o hasta tres lenguas oficiales de la ONU, pero no el inglés. 
El inglés es ya tan asumido como lengua única de trabajo que podría acudir un médico marroquí, por ejemplo, que hable perfectamente francés, árabe y español (la mitad de las lenguas oficiales de la ONU) e incluso que sepa tamazig y en la reunión con el director de la OMS se sentirá probablemente torpe porque, como en el caso de Trump y Rajoy, seguramente se asumirá que la carencia, el debe, es de quien no habla inglés. 
La Unesco defiende desde 1999 la educación multilingüe con el “uso de al menos tres lenguas en el ámbito escolar: la lengua materna, una lengua regional o nacional y una lengua internacional”. A nosotros nos toca subrayar ese “al menos”: nuestro país, desde las Encartaciones a Atharratze, desde Laguardia hasta Uztaritze, es trilingüe, y con el inglés son ya cuatro las lenguas que nos convendría manejar. 
Los franceses están muy preocupados con la pérdida de posición del francés como lengua diplomática. Se acaba de publicar en Francia el nuevo libro del gran sociólogo Alain Touraine. Se titula Le nouveau siècle polítique. En ese libro habla de las grandes cuestiones de la política francesa del momento: la laicidad, la ecología, los derechos humanos, la izquierda, la enseñanza, la relación entre la democracia y el republicanismo… y, de pronto, un capítulo titulado Défendons les langues européenes. Uno salta rápido a leerlo en la esperanza de verle sensible a la diversidad cultural europea, pero no encuentra más que lamentos de un imperialismo lingüístico en horas bajas rivalizando con otro más pujante (eso sí, se apresura a aclarar, “sans aucune hostilité à l’endroit des langues régionales”). Touraine llega a afirmar que “el francés está amenazado de ser pronto una lengua muerta” como el español o el italiano o el alemán, debido a la pujanza del inglés en la universidad, en la ciencia y en la cultura popular. 
Esta sobreactuación en el quejido de hablante de una lengua dominante puede resultar impactante y hasta creíble leída, qué sé yo, en París o en Marsella. Leída desde cualquiera de los casi veinte países de África en que el francés es lengua oficial que convive con otras puede resultar algo más ridícula. Leído en Baiona o en Sara, en un país que lleva más de 200 años negando las lenguas propias en su interior y que aún hoy se niega a darles un reconocimiento constitucional del que se puedan derivar derechos o libertades para sus hablantes (Conseil Constitutionnel dixit), solo puede mover a la risa o a la indignación (sans aucune hostilité, bien sûr). 
El asunto, como se ve, es más complejo que ridiculizar el inglés de Rajoy. Yo me conformo con que, además de animarse algo más con el gallego, empiece a hablar, como aquel otro predecesor suyo, algo de catalán en la intimidad: buena falta le va a hacer este año. El inglés (y una veintena de fórmulas de cortesía en cada lengua oficial española) se lo reclamaremos ya al que venga detrás.